El ejemplar de Addington, con versos incrustados, en buen estado, pero corto (12⅝ por 8¼), alcanzó las 280 libras.
Un ejemplar, con el título en facsímil, la hoja que contiene los versos, la última hoja y algunas otras reparadas en el margen, se vendió en una subasta de poesía inglesa antigua (Sotheby, 1892) por 208 libras.
El ejemplar de Birket Foster se vendió en 1894 por 255 libras; y el del señor Toovey, con la portada y los versos en facsímil, por 169 libras.
SEGUNDO FOLIO, 1632.
El ejemplar más interesante del segundo folio se encuentra en la Biblioteca del Rey. Perteneció al doctor Mead, en cuya subasta fue comprado por Askew por 2 libras, 12 chelines y 6 peniques. En la subasta de Askew fue comprado por Steevens por 5 libras y 10 chelines, una suma que él calificó de enorme. En la subasta de Steevens este ejemplar fue comprado para Jorge III por dieciocho guineas. Anteriormente había pertenecido a Carlos I, quien escribió en él: «Dum spiro spero, C.R.». El rey se lo regaló la noche antes de su ejecución a sir Thomas Herbert, quien