Es imposible saber por el catálogo qué lotes pertenecieron a Sir Kenelm; y parece haber pocas dudas de que pocos de los libros que dejó en París cuando vino a Londres, y que fueron confiscados por el Gobierno francés a su muerte en 1665, se incluyeron en este catálogo. Según M. Delisle,34 los libros de Sir Kenelm terminaron llegando a la biblioteca nacional francesa. Lo recaudado en la venta de 3878 lotes fue de tan solo 908 libras, y esto no parece indicar que hubiera muchos libros de Digby, encuadernados noblemente por Le Gascon, en esta venta.
En 1681 el nombre de Edward Millington salió a la luz como el vendedor, en mayo de ese año, de las bibliotecas de Lawson, Fawkes, Stockden y Brooks.
Richard Chiswell vendió en 1682 la Bibliotheca Smithiana, o biblioteca de Richard Smith, Secondary of the Poultry Compter, a quien conocemos mejor como el autor del útil «Obituario» publicado por la Camden Society en 1849.
Esta fue probablemente la mejor biblioteca llevada a la martillo hasta esa fecha. Oldys escribió sobre su poseedor que «durante muchos años seguidos [no] permitió que se le escapara nada que fuera raro y notable»; y añadió que su «extraordinaria biblioteca constituye quizá el catálogo más rico de cualquier biblioteca privada que podamos mostrar en imprenta, abarcando más de cuatrocientas páginas en un cuarto de márgenes muy anchos y letra apretada».
Richard Chiswell vendió la biblioteca en mayo «en la casa de subastas conocida con el nombre del Cisne, en Great St. Bartholomew’s Close».
El subastador hizo las siguientes observaciones en su Discurso al Lector:
“Aunque sea innecesario recomendar lo que a todas las personas inteligentes se recomienda por sí mismo, tal vez no sea inaceptable para