Todas las clases de ciudadanos en el Estado son hermanos.276 Los gobernantes son salvadores (σωτῆρας), aliados, pastores (ποίμενες), nodrizas (τροφέας), pagadores y amigos.277
Esta feliz unidad (ὁμόνοια), o armonía (ξυμφωνία), de todas las clases es para Platón el objetivo más alto hacia el cual debe esforzarse el verdadero estadista,278 y el punto de importancia inmediatamente posterior al comunismo de los guardianes es la regulación adecuada de la riqueza y la pobreza para los artesanos.279
El mero hecho de que no crea que los artesanos son capaces de independencia política no indica en absoluto que sea indiferente a su bienestar social o económico. Es para conservar este bienestar por lo que pondría el gobierno en manos de los más capaces,280 y, en cualquier caso, los artesanos no han de ser mantenidos en subyugación tanto por la fuerza externa como por su propio y libre autocontrol.281
Esto, en sí mismo, es prueba suficiente de que Platón tenía la intención de incluir a la tercera clase en su plan inferior de educación, un hecho que también confirman otros pasajes.282
Hay que admitir que un espíritu algo diferente impregna las Leyes, donde parece haber desconfiado del elevado ideal de la República. Relega a las clases trabajadoras a la condición de no ciudadanos. Pero aquí también se preocupa todavía de que reciban el tipo de educación que corresponde a su condición,283 y de que se les haga justicia.284 Asimismo, toma medidas para evitar la existencia de la mendicidad en el Estado.285 Por consiguiente,