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nydus/Philosophiae Naturalis Principia MathematicaPublic
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Leges Motus

Porro nequis objiciat Regulam ad quam probandam inventum est hoc experimentum præsupponere corpora vel absolute dura esse, vel saltem perfecte elastica, cujusmodi nulla reperiuntur in compositionibus naturalibus; addo quod experimenta jam descripta succedunt in corporibus mollibus æque ac in duris, nimirum a conditione duritiei neutiquam pendentia.

Nam si conditio illa in corporibus non perfecte duris tentanda est, debebit solummodo reflexio minui in certa proportione pro quantitate vis Elasticæ.

En la Teoría de Wren y de Huygens, los cuerpos perfectamente duros rebotan el uno del otro con la velocidad del impacto. Esto se afirmará con mayor certeza respecto de los perfectamente elásticos.

En los imperfectamente elásticos, la velocidad del rebote debe disminuirse juntamente con la fuerza elástica; debido a que dicha fuerza, (a no ser en los casos en que las partes de los cuerpos sufren daños por el choque, o experimentan cierta extensión como bajo el martillo,) es cierta y determinada (según entiendo) y hace que los cuerpos se aparten el uno del otro con una velocidad relativa que guarde una razón dada respecto de la velocidad relativa del choque.

Id in pilis ex lana arcte conglomerata & fortiter constricta sic tentavi.

  • Primum demittendo Pendula & mensurando reflexionem, inveni quantitatem vis Elasticæ;
  • deinde per hanc vim determinavi reflexiones in aliis casibus concursuum, & respondebant experimenta.

Redibant semper pilæ ab invicem cum velocitate relativa, quæ esset ad velocitatem relativam concursus ut 5 ad 9 circiter. Eadem fere cum velocitate redibant pilæ ex chalybe: aliæ ex subere cum paulo minore. In vitreis autem proportio erat 15 ad 16 circiter.

Atq; hoc pacto Lex tertia quoad ictus & reflexiones per Theoriam comprobata est, quæ cum experientia plane congruit.

En las atracciones expongo el asunto brevemente de este modo. Dados dos cuerpos cualesquiera A, B que se atraen mutuamente, concíbase que se interpone un obstáculo cualquiera con el que se impida su encuentro. Si uno u otro cuerpo A es atraído hacia el otro cuerpo B con más fuerza que ese otro B hacia el primero A, el obstáculo será presionado con más fuerza por la presión del cuerpo A que por la presión del cuerpo B; por consiguiente, no permanecerá en equilibrio. Prevalecerá la presión más fuerte y hará que el sistema de los dos cuerpos Page 24 y del obstáculo se mueva en línea recta hacia las partes de B, y que, con un movimiento siempre acelerado en el espacio libre, se aleje hasta el infinito. Lo cual es absurdo y contrario a la ley primera. Pues, por la ley primera, el sistema deberá perseverar en su estado de reposo o de movimiento uniforme en línea recta, y por consiguiente los cuerpos presionarán por igual el obstáculo, y por ello serán atraídos mutuamente por igual. He probado esto con el imán y el hierro. Si estos, colocados separadamente en vasijas propias que se tocan, flotan juntos en agua estancada, ninguno propulsará al otro, sino que, por la igualdad de la atracción en ambos lados, sostendrán los esfuerzos mutuos entre sí y, constituidos finalmente en equilibrio, reposarán.

Ut corpora in concursu & reflexione idem pollent, quorum velocitates sunt reciproce ut vires insitæ: sic in movendis Instrumentis Mechanicis agentia idem pollent & conatibus contrariis se mutuo sustinent, quorum velocitates secundum determinationem virium æstimatæ, sunt reciproce ut vires.

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