Acusaciones y recriminaciones, cargos y contracargos, continuaron volando de un lado a otro entre las dos Alas, mientras los secretarios procedían con la labor de expulsión o suspensión, cumpliendo las salvajes instrucciones de la mayoría de la Ala Derecha del Comité Ejecutivo Nacional, donde Victor L. Berger, Morris Hillquit y Seymour Stedman eran los líderes dominantes.
Por parte de los Izquierdistas poco más se pudo hacer que lanzar un grito contra la "dictadura del proletariado" dentro del partido, lo cual los obligó a probar la medicina que habrían preferido recetar para el resto del país.
Durante el verano, el movimiento de la Izquierda se vio acelerado, arrastrando tras de sí a la Derecha, por la publicación en los periódicos radicales de América del manifiesto emitido en Moscú en marzo de 1919 por la Tercera Internacional o Comunista, reunida allí en sesión. Max Eastman, un líder de la Izquierda, en un artículo titulado «The New International» («La nueva internacional») publicado en The Liberator en julio de 1919, una revista de la Izquierda, describe así la Internacional bolchevique: