La torre Eiffel era una de las creaciones de un hombre bajo semejante influencia. No hay arte alguno en la torre Eiffel. De ninguna manera se puede decir que haya contribuido a la verdadera belleza de la Exposición. La gente acudía en masa a verla y ascendía a ella por ser una novedad y de dimensiones únicas. Era el juguete de la Exposición. Mientras seamos niños nos atraen los juguetes, y la torre era una buena demostración de que todos somos niños atraídos por baratijas. Ese puede afirmarse que es el propósito que cumple la torre Eiffel.
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XXIII. La Gran Exposición
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