Harris pensó al principio en fingir que eso era lo que había estado intentando hacer; pero la muchedumbre tenía un aspecto peligroso, y decidió tratarlo como un accidente.
De todos modos, ya tenían algo por dónde empezar entonces. Sabían dónde estaban, y volvieron a consultar el mapa, y la cosa parecía más sencilla que nunca, y se pusieron en marcha por tercera vez.
Y tres minutos más tarde estaban de nuevo en el centro.
Después de eso, sencillamente no pudieron llegar a ninguna otra parte. Tomaran el camino que tomasen, los devolvía al centro. Al cabo de un rato se volvió tan rutinario, que algunas de las personas se detuvieron allí y esperaron a que los demás dieran la vuelta y volvieran con ellos. Harris sacó su mapa de nuevo, al cabo de un rato, pero verlo solo enfureció a la turba, y le dijeron que se fuera a rizar el pelo con él. Harris dijo que no podía evitar la sensación de que, hasta cierto punto,