Empieza a dar a su idea una encarnación física trazando con la punta de un lápiz, líneas sobre un plano (un trozo de papel), y la tercera dimensión queda representada por medio de las otras dos. A continuación (si es prudente y sabio) hace un modelo tridimensional. A partir de los planos del arquitecto, el ingeniero establece sus puntos, traza sus ángulos y extiende sus líneas sobre el propio terreno. El albañil le sigue, y con sus cimientos hace ponderables y permanentes las líneas del ingeniero. Estas líneas se convierten a su debido tiempo en muros: planos verticales. Siguen los pisos y los tejados —planos horizontales—, hasta que cierta porción de espacio tridimensional ha quedado encerrada.
Sustancialmente se mantiene la misma secuencia, sea cual fuere el tipo de edificio o la índole de la construcción, ya se trate de un rascacielos con osamenta de acero o de una chabola de madera.
Un sistema lineal, representado por columnas y vigas maestras en el primer caso, y porantes y pares en el segundo, se convierte, por revestimiento o interposición, en un sistema de planos, ensamblados y correlacionados de tal modo que definen un sólido.
Con casi todo lo que el hombre crea —ya sea una cómoda o un acorazado—, el proceso es el arriba descrito. Primero, un patrón a escala; luego, un armazón lineal real; después, planos que definen un sólido. Considérese casi cualquiera de las industrias practicadas a lo largo de los siglos: pueden concebirse así en términos de dimensiones; por ejemplo, esas ancestrales del tejido y la cestería. Las líneas (hilos en un caso, juncos en el otro) se transforman en planos para vestir un cuerpo o contener una carga. O piénsese, si se prefiere, en la moderna industria de la fabricación de libros, en la cual se ensamblan tipos, se imprimen sobre hojas de papel y estas se encuadernan en volúmenes: puntos, líneas, planos, sólidos. El libro a su vez se convierte en la unidad de otro orden dimensional, en la biblioteca cuyos anaqueles apretados forman líneas que, combinadas en planos, definen los límites laterales de la sala.