El vampiro
Aubrey, un joven caballero que se mueve en la alta sociedad londinense de principios del siglo XIX, conoce en una fiesta al misterioso lord Ruthven, recién llegado a Londres. Aubrey se siente intrigado por el frío e inexpresivo Ruthven, y pronto accede a viajar con él por el continente. A medida que su viaje avanza, Aubrey se horroriza ante el comportamiento sádico y degenerado de Ruthven, y no puede evitar notar cómo cualquiera que este conoce termina corrompido y arruinado.
Consternado por el afán de su nuevo amigo por revolcarse en la depravación y el libertinaje, Aubrey se separa de él y marcha a Grecia. Allí