ese monopolio, la clase trabajadora inglesa perderá esa posición privilegiada; se encontrará
A esta exposición del caso, tal como este se me aparecía en 1885, tengo muy poco que añadir.
Huelga decir que hoy en día hay efectivamente «Socialismo de nuevo en Inglaterra», y en abundancia; socialismo de todos los matices:
- Socialismo consciente e inconsciente,
- Socialismo prosaico y poético,
- Socialismo de la clase obrera y de la clase media,
pues, en verdad, esa abominación de las abominaciones, el socialismo, no solo se ha vuelto respetable, sino que de hecho se ha vistido de etiqueta y descansa perezosamente en los causeuses de los salones.
Eso demuestra la incurable inconstancia de ese terrible déspota de «la sociedad», la opinión pública de la clase media, y justifica una vez más el desprecio con que los socialistas de una generación pasada siempre tuvimos a dicha opinión pública. Al mismo tiempo, no tenemos motivo alguno para quejarnos del síntoma en sí.
Lo que considero de mucha más