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nydus/The Condition of the Working Class in EnglandPublic
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Las Grandes Ciudades

ser una población tan grande. Pero los distritos bajos a lo orillas del río y de sus arroyos tributarios son estrechos, sucios y suficientes por sí mismos para acortar la vida de los habitantes, especialmente de los niños pequeños. Si a esto se añade el repugnante estado de los barrios obreros en torno a Kirkgate, Marsh Lane, Cross Street y Richmond Road, achacable principalmente a sus calles sin pavimentar y sin desagües, a su arquitectura irregular, a sus numerosos patios y callejones, y a la total ausencia de los medios más elementales de limpieza, todo ello tomado en conjunto es explicación suficiente de la excesiva mortalidad en estas desdichadas moradas de inmunda miseria».

A consecuencia de las crecidas del Aire» (el cual, hay que añadir, como todos los demás ríos al servicio de la industria, entra en la ciudad por un extremo claro y transparente, y sale por el otro espeso, negro y hediondo, oliendo a toda clase de desperdicios), «las casas y los sótanos se llenan a menudo de agua hasta el punto de tener que ser bombeados.

Y en tales ocasiones el agua brota de las alcantarillas, aun allí donde las hay, inundando los sótanos, engendra vapores miasmáticos fuertemente impregnados de sulfuro de hidrógeno y deja un residuo repugnante altamente nocivo para la salud.

Durante las crecidas de primavera de 1839, el efecto de semejante obstrucción de las alcantarillas fue tan perjudicial que, según el informe del funcionario del Registro Civil de Nacimientos y Defunciones de esta parte de la ciudad, hubo tres muertes por cada dos nacimientos, mientras que en esos mismos tres meses, en cualquier otra parte de la ciudad, hubo tres nacimientos por cada dos muertes.

Otros distritos densamente poblados carecen por completo de alcantarillado, o están provistos de este de manera tan deficiente que no obtienen beneficio

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