Posición del centro filial de (1) = 1·44, de (2) = 2·89. Cuando ambos progenitores son T, es = 1·58.
Matrimonio de semejantes con semejantes.—En cada clase de sociedad hay una fuerte tendencia al matrimonio endogámico, lo que produce un efecto acusado en la riqueza de la capacidad cerebral de las familias más cultas. Produce un efecto todavía más acusado de otra clase en el peldaño más bajo de la escala social, como resultará dolorosamente evidente a partir de los siguientes extractos de la obra del Sr. C. Booth (i. 38), que se refieren a su Clase A, la cual forma, como se ha dicho, el tercio más bajo de nuestra «v y por debajo».
“Su vida es la vida de los salvajes, con vicisitudes de penurias extremas y excesos ocasionales.
De ellos provienen las figuras maltrechas que deambulan por las calles haciendo de mendigos o matones. No prestan ningún servicio útil, no crean riqueza; con más frecuencia la destruyen. Degradan todo lo que tocan y, como individuos, quizá sean incapaces de mejorar... pero no pretendo decir que en la masa no se puedan encontrar individuos de toda clase.
Quienes son capaces de lavar el fango pueden hallar algunas gemas en él. De todos modos, hay muchos casos muy conmovedores. Cualquiera que sea la duda sobre el número exacto de esta clase, es seguro que representa una proporción muy pequeña del resto de la población, o incluso de la clase B, con la que se mezclan y de la que a veces resulta difícil separarlos... Son bárbaros, pero son un puñado...”
Dice además: «Es muy de desear y de esperar que esta clase pierda algo de su carácter hereditario; no cabe duda de