descomunal sistema de exámenes competitivos es flagrante e imperdonable. Ni los directores de escuela, ni los tutores, ni los funcionarios de las universidades o del departamento de educación del Estado han dado, que yo sepa, ningún paso serio para resolver este importante problema, aunque no se puede calcular correctamente el valor del actual y elaborado sistema de exámenes hasta que este se resuelva. Cuando se haya determinado el valor de la correlación entre la promesa juvenil y el rendimiento adulto, las cifras dadas en la tabla de descendencia tendrán que ser reconsideradas.
Aumento del linaje favorecido.—La posibilidad de mejorar la raza de una nación depende de la facultad de incrementar la productividad del mejor linaje. Esto es mucho más importante que reprimir la productividad del peor. Ambos elevan el promedio, el segundo mediante la reducción de los indeseables, el primero aumentando a aquellos que se convertirán en las lumbreras de la nación. Por consiguiente, es de suma importancia probar que el favor a individuos seleccionados podría aumentar su productividad de tal modo que justificara el gasto de dinero y cuidados que se requeriría.
El entusiasmo por mejorar la raza probablemente se expresaría otorgando diplomas a una clase selecta de jóvenes, alentando sus matrimonios entre sí, adelantando la edad de matrimonio de las mujeres de esa alta clase y proveyendo lo necesario para criar hijos saludables. Los medios que podrían emplearse para lograr estos fines son las dotes, especialmente para aquellos a quienes las sumas moderadas les son importantes, la ayuda asegurada en emergencias durante los primeros años de vida conyugal, hogares saludables, la presión de la opinión pública, honores y, sobre todo, la introducción de motivos de carácter religioso o cuasirreligioso.