original, as a specimen of the rambling but vigorous style of a work the celebrity of which has been much enhanced by the jealous reserve with which it has been withheld from publication.]
Esto es uno de los herrores y disparates que muchos han tenido y echo en estas partes; porque simprimero por mucho tiempo aver á los yndios y á qualquiera nacion ydolatria dotrinado es gran desvario quitarles los ýdolos; lo qual nunca se hace por voluntad sino contra de los ydólatras; porque ninguno puede dexar por su voluntad é de buena gana aquello que tiene de muchos años por Dios y en la leche mamado y autorizado por sus mayores, sin que primero tenga entendido que aquellos que les dan ó en que les comutan su Dios, sea verdadero Dios. Mirad que doctrina les podian dar en dos ó en tres ó en quatro ó en diez dias, que allí estuviéron, y que mas estuvieran, del verdadero Dios, y tampoco les supieran dar para desarraygalles la opinion erronea de sus dioses, que en yéndose, que se fuéron, no tornáron á ydolatrar. Primero se han de rraer de los corazones los ý dolos, conviene á saber el concepto y estima que tienen de ser aquellos Dios los ydólatras por diuturna y deligente é continua dotrina, y pintalles en ellos el concepto y verdad del verdadero Dios, y despues ellos mismos viendo su engaño y error an de derrocar é destruir, con sus mismas manos y de toda su voluntad, los ydolos que veneraban por Dios é por dioses. Y así lo enseña San Agustin en el sermon, De puero centurionis, de verbis Domini. Pero no fué aqueste el postrero disparate que en estas yndias cerca desta materia se a hecho poner cruces, ynduciendo á los yndios á la rreverencia dellas. Si ay tiempo para ello con sinificacion alguna del fruto que pueden sacar dello, si se lo pueden dar á entender para hacerse y bien hacerse, pero