no aviendo tiempo ni lengua ni sazon, cosa superflua é ynútil parece. Porque pueden pensar los yndios que les dan algún ýdolo de aquella figura que tienen por Dios los christianos, y así lo arán ydólatra adorando por Dios aquel palo. La mas cierta é conveniente regla é dotrina que por estas tierras y otras de ynfieles semejantes á estos los christianos deben dar é tener, quando van de pasada como estos yvan, é quando tambien quisieren morar entre ellas, es dalles muy buen exemplo de hobras virtuosas y christianas, para que, como dice nuestro Redemptor, viéndolas alaben y den gloria al Dios é padre de los cristianos, é por ellas juzguen que quien tales cultores tiene no puede ser sino bueno é verdadero Dios.
No. VII.—See vol. ii. p. 28
DEPOSITION OF ALONSO HERNANDEZ DE PUERTO-CARRERO, MS.
[Puerto-Carrero and Montejo were the two officers sent home by Cortés from Villa Rica with despatches to the government. The emissaries were examined under oath before the venerable Dr. Carbajal, one