todo lo que ha sucedido despues yo me he hallado en ello. Mandais que diga como quedé avecindado en estas partes, y que no reciba pesadumbre de vuestras preguntas; satisfaciendo á mi asiento, digo, Señor, que yo me casé con una Señora hija legítima de Montezuma, llamada doña Isabel, tal persona, que aunque se hobiera criado en nuestra España, no estobiera mas enseñada é bien dotrinada é Católica, é de tal conversacion é arte, que os satisfaria su manera é buena gracia; y no es poco útil é provechosa al sosiego é contentamientos de los naturales de la tierra; porque, como es Señora en todas sus cosas é amiga de los christianos, por su respecto é exemplo mas quietud é reposo se imprime en los ánimos de los Mexicanos. En lo demas que se me preguntare, é de que yo tenga memoria, yo, Señor, diré lo que supiere conforme á la verdad.
Alc. Io acepto la merced que en eso recibiré; y quiero comenzar á decir lo que me ocurre, porque me acuerdo, que fuí informado que su padre de Montezuma tubo 150 hijos é hijas, ó mas, é que le acaeció tener 50 mugeres preñadas; É ansí escrebí esto, é otras cosas á este propósito en el capítulo 46, lo qual si así fué, queria saber, ¿como podeis vos tener por legítima hija de Montezuma a la Sʳᵃ Doña Isabel vuestra Muger, é que forma tenia vuestro suegro para que se conociesen los hijos bastardos entre los legítimos ó espurios é quales eran mugeres legítimas é concubinas?
Can. Fué costumbre vsada y guardada entre los Mexicanos, que las mugeres legítimas que tomaban, era de la manera que agora se dirá. Concertados el hombre é muger que habian de contraer matrimonio, para le efectuar se juntaban los parientes de ambas partes é hacian vn areito despues que habian comido ó cenado; é al tiempo que los Novios se habian de acostar é dormir en vno, tomaban la