- En vista del enorme sacrificio de vidas y bienes que toda guerra exige a una nación, el enriquecimiento personal debido a una guerra debe ser considerado como un crimen contra la nación. Exigimos, por lo tanto, la confiscación implacable de todas las ganancias de guerra.
- Exigizamos la nacionalización de todas las empresas que hasta el presente se hayan constituido en sociedades (Trusts).
- Exigimos que las utilidades del comercio al por mayor sean compartidas.
- Exigimos un amplio desarrollo de las provisiones para la vejez.
- Exigimos la creación y el mantenimiento de una clase media sana, la inmediata comunalización de los locales de venta al por mayor y su alquiler a bajo precio a pequeños comerciantes, y que se muestre la máxima consideración a todos los pequeños proveedores del Estado, de las autoridades de los distritos y de las localidades más pequeñas.
- Exigimos una reforma agraria adecuada a las necesidades de nuestra nación, la promulgación de una ley para la confiscación sin compensación de la tierra con fines de utilidad pública; la abolición de los intereses sobre los préstamos agrarios y la prevención de toda especulación con la tierra.* Exigimos la persecución implacable de aquellos cuyas actividades sean perjudiciales para el interés común. Los criminales viles contra la nación, los usureros, los especuladores, etc., deben ser castigados con la muerte, sin distinción de credo ni de raza.
- El 13 de abril de 1928, Adolf Hitler hizo la siguiente declaración: Es necesario responder a la falsa interpretación por parte de nuestros oponentes del Punto 17 del Programa del N.S.D.A.P.
Puesto que el N.S.D.A.P. admite el principio de la propiedad privada, es obvio que la expresión «confiscación sin indemnización» se refiere meramente a posibles poderes legales para confiscar, si es necesario, terrenos adquiridos ilegalmente o no administrados de acuerdo con el bienestar nacional.
Está dirigida de acuerdo con el bienestar nacional. Está dirigida en primer lugar contra las empresas judías que especulan con terrenos.
Múnich, 13 de abril de 1928.
(Firmado) Adolf Hitler.
- Exigimos que el Derecho romano, que sirve a un orden mundial materialista, sea reemplazado por un sistema jurídico para toda Alemania.
- Con el fin de abrir a todo alemán capaz y laborioso la posibilidad de una educación superior y de obtener así su promoción, el Estado debe considerar una reconstrucción a fondo de nuestro sistema educativo nacional. El plan de estudios de todos los establecimientos educativos debe armonizarse con las exigencias de la vida práctica. La comprensión de la idea del Estado (sociología del Estado) debe ser el objetivo escolar, comenzando desde las primeras luces de la inteligencia en el alumno. Exigimos el desarrollo de los niños dotados de padres pobres, sea cual fuere su clase o profesión, a expensas del Estado.
- El Estado debe velar por la elevación del nivel de salud de la nación protegiendo a las madres y a los lactantes, prohibiendo el trabajo infantil, aumentando la eficiencia corporal mediante la gimnasia obligatoria y los deportes establecidos por ley, y mediante un amplio apoyo a los clubes dedicados al desarrollo físico de la juventud.
- Exigimos la abolición del ejército mercenario y la formación de un ejército nacional.
- Exigimos una lucha legal contra la mentira política consciente y su difusión en la prensa. Para facilitar la creación de una prensa nacional alemana, exigimos:
(a) que todos los redactores de periódicos y sus ayudantes, que utilicen la lengua alemana, deben ser miembros de la nación; (b) que será necesario un permiso especial del Estado antes de que puedan aparecer periódicos no alemanes. Estos no están necesariamente impresos en la lengua alemana;
c) que se prohíba por ley a los no alemanes participar financieramente o influir en los periódicos alemanes, y que la pena por la infracción de la ley sea la supresión de 28o MI LUCHA dicho periódico y la deportación inmediata del no alemán involucrado en él.
Debe prohibirse la publicación de periódicos que no contribuyan al bienestar nacional. Exigimos la persecución legal de todas las tendencias en el arte y la literatura de un tipo que pueda desintegrar nuestra vida como nación, y la supresión de las instituciones que vayan en contra de los requisitos antes mencionados.
- Exigimos la libertad para todas las confesiones religiosas en el Estado, siempre y cuando no representen un peligro para este y no atenten contra el sentimiento moral de la raza germana.
El Partido, como tal, defiende el cristianismo positivo, pero no se vincula en cuestiones de dogma a ninguna confesión en particular. Combate el espíritu materialista judío en nuestro interior y en nuestro exterior, y está convencido de que nuestra nación solo puede alcanzar una salud permanente desde dentro bajo el principio: