absoluto? (2) Si es así, ¿qué clase de objeto puede ser? Pues bien, tanto Berkeley como Leibniz admiten que hay una mesa real, pero Berkeley dice que son ciertas ideas en la mente de Dios, y Leibniz dice que es una colonia de almas. Así, ambos responden afirmativamente a nuestra primera pregunta, y solo se apartan de las opiniones de los mortales corrientes en su respuesta a nuestra segunda pregunta. De hecho, casi todos los filósofos parecen estar de acuerdo en que hay una mesa real: casi todos coinciden en que, por mucho que nuestros datos sensoriales —color, forma, tersura, etc.— puedan depender de nosotros, su aparición es el signo de algo que existe independientemente de nosotros, algo que tal vez difiere por completo de nuestros datos sensoriales, y que sin embargo debe considerarse como la causa de dichos datos sensoriales siempre que nos hallemos en una relación adecuada con la mesa real.
Ahora bien, es evidente que este punto en el que los filósofos están de acuerdo —la opinión de que existe una mesa real, sea cual sea su naturaleza— es de una