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nydus/Applied EugenicsPublic
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Capítulo I: ¿Herencia o ambiente?

que toma el mal camino no recae en el muchacho mismo, ni tampoco en sus antepasados remotos. Recae de lleno en los padres que, por ignorancia o negligencia, no han sabido moldearlo adecuadamente en los años maleables de la

¿Dónde está la evidencia de la existencia de estos días plásticos de la infancia? Si existen, ¿por qué los hermanos comunes y corrientes no se parecen tanto como los gemelos idénticos? ¿Hasta cuándo se nos va a pedir que creamos, por fe ciega, que el niño es plastilina con la cual el educador puede hacer mediocridad o genio, según su habilidad?

¿Qué sabe el ambientalista acerca de estos «días plásticos»? Si un muchacho tiene un padre borracho o una madre insensata, ¿acaso eso no sugiere que hay algo mal en su linaje? Con semejante ascendencia, no esperamos que resulte brillante, sin importar en qué hogar sea criado.

Si un muchacho tiene el tipo de padres que lo crían bien; si está, como dice el doctor Dubois, rodeado de parientes que lo aman y le dan un buen ejemplo, de inmediato tenemos motivos para sospechar que proviene de una familia bastante buena, una estirpe caracterizada por un alto nivel de intelectualidad y moralidad, y nos sorprendería que un muchacho así no saliera adelante.

Pero sale adelante porque de tal palo, tal astilla, si se le da la más mínima oportunidad. Es su naturaleza, y no su crianza, la principal responsable de su carácter.

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