Macbeth (cont.)
¡Lo que me mantiene pálido! La luz se espesa; y la corneja
Tiende las alas hacia el bosque umbrío:
Las cosas buenas del día comienzan a decaer y a adormecerse;
Mientras los negros agentes de la noche se despiertan para ir por sus presas.
Te maravillas de mis palabras: pero mantente quieto:
Las cosas que empiezan mal se fortalecen con el mal.
Pues, te lo ruego, ve conmigo.
Escena III
Un parque cerca del palacio.