desenvainen la espada por Leopoldo? Tanto en nombre de los derechos comerciales como en el de la humanidad, Alemania tiene una larga cuenta pendiente en el Congo.
¿O es acaso los Estados Unidos lo que se interpondría en el camino, cuando sus ciudadanos han competido con los nuestros al resistir y exponer estas iniquidades?
¿O es, por último, Francia el peligro?
Hay quienes piensan que, puesto que Francia tiene capital invertido en estas empresas, dado que el propio Congo francés ha degenerado bajo la influencia y el ejemplo de su vecino, y debido a que Francia posee un derecho de tanteo, nuestro problema se halla, por tanto, al otro lado del Canal.
Por mi parte, no puedo creerlo. Conozco demasiado bien los instintos generosos y caballerosos del pueblo francés. Sé también que su historial colonial durante siglos apenas ha sido inferior al nuestro. Semejanzas tradiciones no se hacen a un lado a la ligera, y todo volverá a estar en orden pronto cuando un ministro de Colonias fuerte centre su atención en los concessionnaires del Congo francés.
Recordarán las últimas palabras de de Brazza: «Nuestro Congo no debe convertirse en un Mongalla». Es imposible que Francia se alíe con el rey Leopoldo y, desde luego, si tal fuera el caso, la entente cordiale se vería tensada hasta el punto de romperse.