aire más denso o más sutil, momento en el que se curvarán en algún punto, pero mientras el aire esté libre de impurezas o humedad conservarán su trayectoria directa, llevando siempre la imagen del objeto que las interrumpe de vuelta a su punto de origen. Y si este es el ojo, el objeto interceptor será visto por su color, así como por su forma y tamaño.
Pero si el plano interceptor tiene en sí alguna pequeña perforación que se abre a una cámara más oscura —no más oscura por el color, sino por la ausencia de luz—, veréis los rayos entrar por este agujero y transmitir al plano posterior todos los detalles del objeto del que proceden, tanto en color como en forma; solo que todo estará invertido.
Pero el tamaño [de la imagen] donde las líneas se reconstruyen estará en proporción a la distancia relativa de la abertura respecto al plano en el que caen las líneas [por una parte] y respecto a su origen [por la otra]. Allí se intersecan y forman 2 pirámides con sus puntas encontrándose [en un vértice común] y sus bases opuestas.
Sea a b el punto de origen de las líneas, d e el primer plano, y c la abertura con la intersección de las líneas; f g es el plano interior. Hallaréis que a recae sobre el plano interior más abajo en g, y b, que está más abajo, subirá hasta el punto f; será bastante evidente para los experimentadores que todo cuerpo luminoso tiene en sí