merecería la pena abastecer a su mesnada comercial de literatura escéptica. Y ahora que lo pienso, por supuesto, Gradgrind es famoso por regalar bibliotecas. Demuestra buen criterio. Todos los libros modernos están de su parte. Mientras la visión del cielo esté cambiando continuamente, la visión de la tierra será exactamente la misma. Ningún ideal permanecerá el tiempo suficiente como para ser realizado, o siquiera parcialmente realizado. El joven moderno nunca cambiará su entorno; porque siempre cambiará de opinión.
Este, por lo tanto, es nuestro primer requisito respecto al ideal hacia el cual se dirige el progreso: debe ser fijo.
Whistler solía hacer muchos estudios rápidos de una persona que posaba; no importaba si rompía veinte retratos. Pero sí importaría si levantara la vista veinte veces y cada vez viera a una persona nueva sentada plácidamente para su retrato.
Así pues, no importa (relativamente hablando) con qué frecuencia la humanidad no logre imitar su ideal; pues entonces todos sus fracasos anteriores son fructíferos. Pero sí importa enormemente con qué frecuencia la humanidad cambia su ideal; pues entonces todos sus fracasos anteriores son infructuosos.
La pregunta, por lo tanto, pasa a ser esta:
- ¿Cómo podemos lograr que el artista esté descontento con sus cuadros a la vez que evitamos que esté vitalmente descontento con su arte?
- ¿Cómo podemos hacer que un hombre esté siempre insatisfecho con su obra, pero siempre satisfecho de trabajar?
- ¿Cómo podemos asegurarnos de que el retratista arroje el retrato por la ventana en lugar de tomar el camino natural y más humano de arrojar al modelo por la ventana?