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nydus/The Communist ManifestoPublic

Karl Marx outlines the core principles and objectives of the Communist party in response to the growing political influence of the movement across Europe. He posits that all historical societal development is driven by class struggle and argues that modern society is increasingly divided between the bourgeoisie and the proletariat.

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III. LITERATURA SOCIALISTA Y COMUNISTA

La aristocracia, para atraer hacia sí al pueblo, enarboló el zurrón del mendigo proletario como bandera. Pero cada vez que el pueblo la seguía, le veía en las propias posaderas los viejos blasones feudales y se dispersaba con una risa sonora e irreverente.

Una sección de los legitimistas franceses y la «Joven Inglaterra» ofreció este espectáculo.

Al señalar que su modo de explotación era diferente al de la burguesía, los feudalistas olvidan que ellos explotaban bajo circunstancias y condiciones que eran completamente distintas, y que hoy están anticuadas. Al demostrar que, bajo su dominio, el proletariado moderno jamás existió, olvidan que la burguesía moderna es el hijo necesario de su propia forma de sociedad.

Por lo demás, tan poco ocultan el carácter reaccionario de su crítica, que su principal acusación contra la burguesía se reduce a esto: que bajo el régimen burgués se está desarrollando una clase que está destinada a cortar de raíz y por completo el viejo orden de la sociedad.

Lo que le reprochan a la burguesía no es tanto que cree un proletariado, como que cree un proletariado revolucionario.

En la práctica política, por tanto, toman parte en todas las medidas de represión contra la clase obrera; y en la vida ordinaria, a pesar de sus frases pomposas, se agachan para recoger las manzanas de oro caídas del árbol de la industria, y para truecar la verdad, el amor y el honor por el tráfico de lana, azúcar de remolacha y aguardiente de patata.

Así como el cura ha ido siempre de la mano del terrateniente, lo mismo ha hecho el Socialismo Clerical con el Socialismo Feudal.

Nada es más fácil que dar al ascetismo cristiano un tinte socialista. ¿Acaso el cristianismo no ha declamado contra la propiedad privada, contra el

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