de producir un efecto marcado en el carácter de los adultos, es la enfermedad o algún accidente que cause debilidad física. Los gemelos que se parecieron mucho en la infancia y primera juventud, y que se criaron en condiciones no muy dispares, o bien se vuelven diferentes mediante el desarrollo de características naturales [es decir, heredadas] que al principio habían permanecido latentes, o bien continúan sus vidas, marchando al unísono como dos relojes, difíciles de desajustar salvo por alguna sacudida física».
Aquí se evidenció un claro fracaso de la crianza para modificar la naturaleza innata. A continuación consideramos a los mellizos comunes que fueron diferentes desde el principio. Galton tenía veinte casos de este tipo, expuestos con gran detalle.
«Es un hecho», observa, «que la disimilitud extrema, como la que existía entre Jacob y Esaú, es una característica no menos notable de los mellizos del mismo sexo que la similitud extrema».
La naturaleza de las pruebas en su conjunto puede transmitirse adecuadamente mediante unas pocas citas:
(1) Un padre dice:
«Han recibido exactamente la misma crianza desde su nacimiento hasta el presente; ambos son perfectamente sanos y fuertes, pero por lo demás son tan disimiles como dos muchachos podrían serlo, física, mental y emocionalmente».
(2) "Puedo responder de la manera más rotunda que los gemelos han sido perfectamente disímiles en carácter, costumbres y parecido desde el momento de su nacimiento hasta el presente, a pesar de haber sido criados por la misma mujer, haber ido juntos a la escuela y no haberse separado jamás hasta la edad de trece años".