Spirogyra), vemos el mismo fenómeno ejemplificado admirablemente en una etapa posterior. De las células adyacentes se están emitiendo distintas protuberancias allí donde la tensión superficial se ha debilitado: exactamente igual que el vidriero calienta y ablanda una pequeña parte de su tubo para soplar sobre la zona ablandada convirtiéndola en una burbuja o divertículo; y en nuestras células de Mesocarpus (además de una cierta cantidad de potasio hecho visible sobre el límite que {290} separa el protoplasma verde del jugo celular), hay una acumulación muy grande precisamente en el punto donde la tensión de la célula originalmente cilíndrica se está debilitando para producir el abombamiento. Pero en una etapa aún posterior, cuando se pierde el límite entre las dos células que se conjugan y el citoplasma de ambas células se funde, los signos de concentración potásica desaparecen rápidamente y la sal se difunde de manera general a través de la —ya simétrica y esférica— cigóspora.
En una espora de Equisetum (Fig. 98, 3), mientras sigue siendo una sola célula, no se discierne ninguna concentración localizada de potasio; pero tan pronto como la espora se ha dividido, mediante un