que soporta el coste de este despilfarro, que se produce a diario bajo la protección de la máxima filosófica de la plena libertad para los comerciantes».
6.° El comercio empobrece a la sociedad, además, por toda la pérdida, daño y desperdicio que se derivan de la dispersión extrema de los productos en millones de tiendas, y por la multiplicación y complicación del transporte.
7.° Roba a la sociedad mediante la usura descarada e ilimitada, una usura absolutamente espantosa. El comerciante opera con capital ficticio, en una cantidad muy superior a su capital real. Un comerciante con un capital de mil doscientas libras operará, por medio de letras y crédito, a una escala de cuatro, ocho o doce mil libras. Así extrae de un capital que no posee un interés usurero, totalmente desproporcionado respecto al capital que posee en realidad.
"8.° Roba a la sociedad mediante incontables quiebras, pues los accidentes cotidianos de nuestro sistema comercial, los acontecimientos políticos y cualquier clase de disturbio deben marcar el advenimiento de un día en que