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nydus/Philosophical WorksPublic
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Parte I

Dios y del alma por las razones que he aducido, deseo que sepan que todas las demás proposiciones, de cuya verdad acaso se juzguen más seguros —como la de que tenemos un cuerpo, la de que existen estrellas y una tierra, y otras semejantes— son menos ciertas; pues, aunque tengamos de estas cosas una seguridad moral tan fuerte que parece una extravagancia dudar de su existencia, al mismo tiempo nadie, a menos que tenga la mente alterada, puede negar, cuando se trata de una certeza metafísica, que hay motivos suficientes para excluir la entera seguridad, al observar que estando dormidos podemos igualmente imaginarnos provistos de otro cuerpo y que vemos otras estrellas y otra tierra, cuando no hay nada de eso.

¿Pues cómo sabemos que los pensamientos que nos vienen en sueños son falsos más bien que los otros que experimentamos estando despiertos, ya que los primeros a menudo no son menos vívidos y distintos que los segundos? > Y aunque los hombres del más alto

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