(Recordando siempre que nuestra fuerza es continental, no provincial:) Garantizando la libertad y la propiedad a todos los hombres, y por encima de todas las cosas, el libre ejercicio de la religión, según los dictados de la conciencia; con cualquier otro asunto que sea necesario que contenga una carta. Inmediatamente después de lo cual, dicha Conferencia se disolverá, y los cuerpos que sean elegidos conforme a dicha carta serán los legisladores y gobernadores de este continente por el tiempo que dure: Cuya paz y felicidad, que Dios preserve, Amén.
Si algún cuerpo de hombres fuera en adelante delegado para este o algún propósito similar, les ofrezco los siguientes extractos de ese sabio observador de los gobiernos, EL DR. DRAGONETTI. > «La ciencia —dice— del político consiste en fijar el verdadero punto de la felicidad y la libertad. Aquellos hombres merecerían la gratitud de los siglos, si descubriesen un modo de gobierno que contuviera la mayor suma de felicidad individual, con