Es por la venta de esas tierras como la deuda podrá amortizarse, sin carga para nadie, y el canon enfitéutico reservado sobre las mismas disminuirá siempre y, con el tiempo, sufragará por completo los gastos anuales del gobierno.
No importa cuánto tarde en pagarse la deuda, siempre que las tierras, al ser vendidas, se destinen a su cancelación, para cuya ejecución el Congreso del momento será el fideicomisario continental.
Paso ahora al segundo punto, a saber: cuál es el plan más fácil y factible, la RECONCILIACIÓN o la INDEPENDENCIA; con algunas observaciones ocasionales.
Quien toma a la naturaleza por guía no se deja vencer fácilmente en su argumento, y basándome en ello, respondo EN GENERAL QUE SIENDO LA INDEPENDENCIA UNA LÍNEA SENCILLA Y SIMPLE, CONTENIDA DENTRO DE NOSOTROS MISMOS; Y LA RECONCILIACIÓN, UN ASUNTO SUMAMENTE ENREDADO Y COMPLICADO, Y EN EL CUAL UNA CORTE CAPRICHOSA Y TRAICIONERA HA DE INTERVENIR, LA RESPUESTA SE DA SIN LUGAR A DUDAS.
El estado actual de América es verdaderamente alarmante para todo hombre capaz de reflexionar. * Sin ley, sin gobierno, sin otro modo de poder que el fundado en la cortesía y concedido por esta. * Mantenida unida por una concurrencia de sentimientos sin precedentes, la cual, sin embargo, está sujeta a cambios y que todo enemigo secreto se esfuerza