- Forma local o variedad.—Este es el primer paso en la transición de la variedad a la especie. Se presenta en especies de amplia distribución, cuando grupos de individuos han quedado parcialmente aislados en varios puntos de su área de distribución, en cada uno de los cuales una forma característica se ha segregado más o menos por completo. Tales formas son muy comunes en todas partes del mundo, y a menudo han sido clasificadas por un autor como variedades, y por otro como especies. Yo restringo el término a aquellos casos en los que la diferencia entre las formas es muy ligera, o en los que la segregación es más o menos imperfecta.
El mejor ejemplo en el presente grupo es el Papilio Agamemnon, una especie que se extiende por la mayor parte de la Asia tropical, todo el archipiélago malayo y una porción de las regiones australiana y del Pacífico. Las modificaciones son principalmente de tamaño y forma, y, aunque leves, son bastante constantes en cada localidad. Los grados, sin embargo, son tan numerosos y graduales que sería imposible definir muchos de ellos, aunque las formas extremas son suficientemente distintas. El Papilio Sarpedon presenta variaciones algo similares pero menos numerosas.
- Variedad coexistente.—Este es un caso algo dudoso. Se da cuando existe una modificación de forma leve pero permanente y hereditaria junto con la forma progenitora o típica, sin presentar aquellas gradaciones intermedias que constituirían un caso de variabilidad simple. Es evidente que solo mediante la prueba directa de que las dos formas se reproducen por separado se puede distinguir esto del dimorfismo. La dificultad se presenta en