suceder, sin embargo, que aunque más tardía en el tiempo, la nueva serie de especies jamás alcance un grado de organización tan elevado como la que la precede, sino que a su vez se extinga y dé lugar a otra modificación procedente de la misma raíz, la cual podrá ser de organización superior o inferior, más o menos numerosa en especies, y más o menos variada en forma y estructura que cualquiera de las que la precedieron.
Nuevamente, puede que cada uno de estos grupos no se haya extinguido por completo, sino que haya dejado unas pocas especies, cuyos prototipos modificados han existido en cada periodo sucesivo, un pálido memorial de su anterior grandeza y suntuosidad.
Así, cada caso de aparente regresión puede ser en realidad un progreso, aunque interrumpido: cuando algún monarca del bosque pierde una extremidad, esta puede ser reemplazada por un sustituto débil y enfermizo.