Sebastian
¡Que te lleve el diablo, perro vocinglero, blasfemo y desalmado!
Boatswain
Trabaja tú entonces.
Antonio
¡Ahórcate, perro! ¡Ahórcate, hijo de puta, insolente vociferador! Nosotros tememos menos ahogarnos que tú.
Gonzalo
Yo respondo de que no se ahoga; aunque el barco no sea más fuerte que una cáscara de nuez y tan agujereado como una ramera incontinente.
Boatswain
¡Aferradla, aferradla! ¡Izad las dos velas mayores, rumbo a alta mar otra vez; alejadla!
Mariners
¡Todo perdido! ¡a rezar, a rezar! ¡todo perdido!
Boatswain
¿Qué, acaso nuestras bocas han de estar frías?