Codal
nydus/Two Treatises of GovernmentPublic
Página 14 de 378
Table of Contents

II. Del poder paternal y regio

o cualquier otra nación», p. 6, los cuales va a anular y destruir en el acto; y 3. Hecho una reverencia a aquellos hombres doctos que no veían tan lejos en el asunto como él, p. 7. Se lanza sobre Belarmino, p. 8, y mediante una victoria sobre él, establece su autoridad paternal fuera de toda duda. Derrotado Belarmino por su propia confesión, p. 11, la jornada queda claramente ganada, y ya no hay necesidad de más fuerzas: pues, habiendo hecho eso, no observo que plantee la cuestión, ni reúna argumento alguno para sostener su opinión, sino que más bien nos cuenta la historia, según le parece oportuno, de esta extraña especie de fantasma dominador, llamado la paternidad, que quien pudiera atrapar, obtenía de inmediato el imperio y el poder ilimitado y absoluto.

Él nos enseña cómo esta paternidad comenzó en Adán, continuó su curso y mantuvo el mundo en orden durante todo el tiempo de los patriarcas, hasta el diluvio; salió del arca con Noé y sus hijos, creó y sostuvo a todos los reyes de la tierra hasta el cautiverio de los israelitas en Egipto; y entonces la pobre paternidad estuvo eclipsada, hasta que «Dios, al dar reyes a los israelitas, restableció el antiguo y primordial derecho de la sucesión lineal en el gobierno paternal».

Este es su cometido desde la p. 12 a la 19. Y luego, obviando una objeción y despejando una o dos dificultades con media razón, p. 23, «para confirmar el derecho natural del poder regio», concluye el primer capítulo.

Espero que no sea agravio llamar media cita a media razón; porque Dios dice: «Honra a tu padre y a tu madre»; pero nuestro autor se conforma con la mitad, omite «a tu madre» por completo por ser de poca utilidad para su propósito. Pero de eso hablaremos más en otro lugar.

No pienso que nuestro autor sea tan poco diestro en el modo de escribir discursos de esta naturaleza, ni tan descuidado en el asunto que se trae

14