tenemos ante nosotros, ¿cómo puede alguien argumentar en contra de esta postura suya, «que Adán fue rey desde su creación», a menos que uno examine si las palabras «desde su creación» han de tomarse, como es posible, para indicar el tiempo del inicio de su gobierno, tal como sugieren las palabras anteriores, «tan pronto como fue creado era monarca»; o bien para indicar la causa de este, como él dice, p. 11, «la creación hizo al hombre príncipe de su posteridad»?
¿Hasta dónde puede uno juzgar la verdad de su condición de rey, hasta no haber examinado si «rey» debe entenderse, como las palabras al principio de este pasaje harían suponer, partiendo de la base de su dominio privado, el cual era, por concesión positiva de Dios, «monarca del mundo por nombramiento»; o bien rey partiendo de la base de su poder paternal sobre su prole, que era por naturaleza, «debido por el derecho de la naturaleza»; si, repito, debe entenderse al rey en ambos, o solo en uno de estos dos sentidos, o en ninguno de ellos, sino solo en este, a saber, que la creación lo hizo príncipe, de un modo diferente a ambos otros?