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nydus/AreopagiticaPublic
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Areopagitica

histórico como para mostrar lo que han hecho las antiguas y famosas repúblicas contra este desorden, hasta el mismo momento en que este proyecto de censura salió furtivamente de la Inquisición, fue recogido por nuestros prelados y ha atrapado a algunos de nuestros presbíteros.

En Atenas, donde los libros y los ingenios estaban siempre más atareados que en ninguna otra parte de Grecia, no encuentro sino solo dos clases de escritos de los que el magistrado se preocupaba por tomar nota: o bien aquellos blasfemos y ateos, o los difamatorios. > Así, los jueces del Areópago mandaron quemar los libros de Protágoras, y a él mismo lo desterraron del territorio por un discurso que comenzaba confesando no saber SI HABÍA DIOSES O SI NO LOS HABÍA. Y contra la difamación, se decretó que nadie fuese calumniado por su nombre, como era la costumbre de la Vetus Comoedia, mediante lo cual podemos adivinar cómo censuraban el libelo. Y

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