que sus $10,000 no pueden expandirse ni contraerse, ni alterarse su relación con el resto del dinero del pueblo que está en circulación sin su conocimiento, porque sabe que tales cambios no pueden producirse sino a través del Gobierno. Digo que lo sabe —tiene todo el derecho a creer que lo sabe—, pero, de hecho, no es así, debido al funcionamiento del mecanismo financiero secreto de la Cosa Privada. En esta etapa entra «C», la Cosa Privada.
"C" realiza una compra por $3,300 (dinero de "B") que pide prestado a El Banco, una mina de cobre, y deposita en El Banco el título que recibe del vendedor como garantía por los $3,300. Después de comprar, arbitrariamente valúa la mina de cobre en $10,000 —arbitrariamente porque su acto no está controlado ni regulado por ninguna de las leyes del país— arbitrariamente porque el costo real, $3,300, es su secreto y solo suyo.
Luego, arbitrariamente, "C" organiza su propiedad de cobre de $3,300 en la Compañía Arbitraria de Cobre, y se emite a sí mismo un pedazo de papel, que sella arbitrariamente como "10,000 dólares en acciones". Esto lo lleva a El Banco, y mediante un préstamo u otro ardid lo cambia por los $6,700 restantes pertenecientes a "B", y a partir de entonces "C" conduce sus asuntos sobre la base de que es poseedor de $6,700, sus "dólares fabricados" en la transacción.
En esta etapa hay en uso real entre la gente $16,700 donde "B", el factor legítimo, y los de su clase, el pueblo, suponen que solo hay 10,000 que están registrados, son conocidos y legales, siendo usados por los factores legítimos, "B" y El Banco, y $6,700 que no están registrados y son desconocidos para cualquiera excepto para "C" y El Banco, siendo usados por la Cosa Privada ilegítima "C".