Es tan sutil, tan difícil de analizar, que las personas un poco limitadas, o incluso simplemente las personas de nervios fuertes, no entenderán ni un solo átomo de ello. > «Es posible», añadirán ustedes por su cuenta con una sonrisa burlona, «que tampoco lo entiendan aquellos que jamás han recibido una bofetada», y de ese modo me insinuarán educadamente que a mí también me ha tocado quizás recibir una bofetada en la vida, y que por eso hablo como alguien que sabe. Apuesto a que están pensando eso. Pero tranquilicen sus mentes, caballeros; yo no he recibido ninguna bofetada, aunque me importa absolutamente un bledo lo que ustedes puedan pensar al respecto. Posiblemente, hasta yo mismo lamente haber dado tan pocas bofetadas a lo largo de mi vida. Pero basta… ni una palabra más sobre ese tema de tanto interés para
Continuaré tranquilamente respecto a las personas de nervios fuertes que no comprenden cierto refinamiento del deleite. Aunque en ciertas circunstancias estos caballeros braman a más no poder como toros, aunque esto, supongamos, les honre muchísimo, sin embargo, como ya he dicho, ante lo imposible se calman al instante. ¡Lo imposible significa el muro de piedra! ¿Qué muro de piedra? Pues, por supuesto, las leyes de la naturaleza, las deducciones de las ciencias naturales, las matemáticas. * Tan pronto como le demuestran a uno, por ejemplo, que desciende de un mono, de nada sirve poner mala cara, hay que aceptarlo como un