de la cera, hallo que hay muy poco en ellas que sea percibido clara y distintamente.
Como pertenecientes a la clase de las cosas que son claramente percibidas, reconozco las siguientes, a saber:
- la magnitud o extensión en longitud, anchura y profundidad;
- la figura, que resulta de la terminación de la extensión;
- la situación, que los cuerpos de diversas figuras guardan entre sí;
- y el movimiento o el cambio de situación;
a lo que se puede añadir la sustancia, la duración y el número.
Pero en lo que respecta a la luz, los colores, los sonidos, los olores, los sabores, el calor, el frío y las demás cualidades táctiles, se piensan con tanta oscuridad y confusión, que ni siquiera puedo determinar si son verdaderas o falsas; es decir, si las ideas que tengo de estas cualidades son o no, en verdad, las ideas de objetos reales.
Porque aunque antes observé que es solo en los juicios donde la falsedad formal, o