caminan muy despacio pueden avanzar mucho más, con tal de que sigan siempre el camino recto, que aquellos que corren y se apartan de él.
Por lo que a mí respecta, nunca he presumido de que mi mente sea en ningún aspecto más perfecta que la del común de los hombres; por el contrario, a menudo he deseado poseer la rapidez de pensamiento de algunos, o la claridad y distinción de imaginación de otros, o la amplitud y presteza de memoria. Y, además de estas, no conozco otras cualidades que contribuyan a la perfección de la mente; pues en cuanto a la razón o al sentido, puesto que es lo único que nos hace hombres y nos distingue de los animales, me inclino a creer que se encuentra entera en cada individuo, y a adoptar en este punto la opinión común de los filósofos, quienes sostienen que la diferencia de más y menos se da únicamente en los accidentes, y no en las formas o naturalezas