La tormentosa tarde ya se cierra en vano, Aúlla fuerte el viento y bate la lluvia errante, Mientras aquí en la casa al amparo De paredes pintadas por el fuego, Oigo el viento ahí fuera, Escucho las borrascas que llaman—
«Sopla, sopla», grito, «¡en vano hincháis las mejillas! ¡Sopla, sopla», grito, «mi amor ha vuelto a casa!»
Aquel navío que persigues acaso anoche aún portaba el precioso cargamento de mi delicia, que aquí, en casa cobijada, con muros pintados por el fuego, ahora oye el viento afuera, ahora escucha las ráfagas que llaman.
«Sopla, sopla —grito—, en vano alborotas el mar, ¡mi marinero rescatado comparte el fuego conmigo!».