El coche a la puerta está al fin; Los niños ansiosos, subiendo sin fin Y besando las manos, cantan a coro: ¡Adiós, adiós, a todo lo que adoro!
A la casa y al jardín, al campo y al césped, a las puertas de los prados en las que nos mecíamos, al pozo y al establo, al árbol y al columpio, ¡Adiós, adiós, a todo!
Y adiós para siempre jamás,
- Oh, escalera de la puerta del pajar,
- Oh, pajar donde se aferran las telarañas,
¡Adiós, adiós, a todo!
¡Zas! cruje el látigo, y partimos ya; Los árboles y casas más pequeños van; Al fin, giramos por la curva del pinar: ¡Adiós, adiós, a todo al pasar!