(Al recibir una dedicatoria)
Sopla el viento hoy, y el sol y la lluvia vuelan, Sopla el viento en los brezales hoy y ahora, Donde junto a las tumbas de los mártir los zarapitos claman, ¡Mi corazón recuerda cómo!
Grises tumbas yacentes de muertos en parajes desiertos, Piedras hincadas en el páramo vacío color de vino, Colinas de ovejas y hogares de las razas silenciosas desvanecidas, Y vientos, austeros y puros:
¡Conceded me sea volver a veros al morir, Colinas nativas! y escuchar de nuevo el canto; Oír junto a las tumbas de los mártires llorar a las avefrías, Y no escuchar nada más en absoluto.
Vailima.