Firmas marchas llevan a ciertos fines, No buscamos ningún Santo Grial, amigos míos— Que el alba nos encuentre cada día Un poco más avanzados en el camino.
Las mudas tierras duermen de este a oeste, se extienden, giran y toman su descanso. El gallo ha cantado en el corral de la granja, mas sacerdote y pueblo duermen profundamente.
Salimos ambos tempranillo, y oímos roncar al mundanal atillo. ¡Tan pacífico es su reposo y su letargo, que parecemos los primeros en despertar al cargo!
—¡Fuerte corazón! este no es camino real, mil cruces de caminos buscan el día; y, ocultos a nosotros, a izquierda y derecha, mil buscadores buscan la luz.