CodalSearch this book — or all of Codal…⌘K
Página 27 de 59
Table of Contents

II. Proféticas

Pero trabajamos a ojo de buen cubero —ciegos, sordos y derrochadores—. El siglo XIX fue testigo de un incremento extraordinario en nuestro conocimiento del mundo material, y en nuestro poder para ponerlo al servicio de nuestros fines; el siglo XX probablemente presenciará un aumento correspondiente en nuestro conocimiento de la naturaleza humana y en nuestro poder para utilizarla en pro de nuestro bienestar”.⁠4

Notemos las implicaciones de este programa. En la actualidad apenas hemos realizado unos pocos experimentos y unos pocos descubrimientos en psicología industrial. El futuro, sin embargo, verá el principio aplicado a la educación, la criminología, el gobierno, la guerra, tal vez a la religión y a la vida personal íntima del hombre.

¿Podemos prever las consecuencias?

Hasta cierto punto, creo, podemos hacerlo. Como expresa el Dr. Fournier d’Albe en el primero de sus volúmenes proféticos,⁠5 no tenemos más que extrapolar las curvas de los desarrollos actuales hacia el futuro.

Debemos, sin embargo, tener también en cuenta, en la medida de lo posible, algunos de los otros factores en juego. Se sabe que el curso general de la evolución consiste, en líneas generales, en diferenciación, especialización, integración, creciente conciencia de los fines y sustitución del ensayo y error ciegos por la experimentación sistemática. Encontraremos otras pistas que, estudiadas detenidamente, nos permitirán hablar sobre el futuro con al menos tanta seguridad como la que disfrutan los biólogos y antropólogos al hablar sobre el pasado más remoto. Tendremos, además, el beneficio añadido de hallar confirmación en los años venideros.

27