Paul Harrison a Sir Gilbert Pugh
[Carta de presentación de los documentos adjuntos.]
Redgauntlet Hotel, Bloomsbury, WC .
18 de marzo de 1930
Estimado señor:
Quedo obligado por su carta de fecha de ayer, y me apresuro a remitirle, tal como ha solicitado, el dosier completo de documentos.
Cuando los haya leído, tendré el gusto de visitarle en el momento que le resulte más conveniente, y de proporcionarle cualquier información adicional que esté a mi alcance.
Todos los puntos que deseaba señalar en especial quedan, a mi parecer, plenamente cubiertos por mi carta anterior.
Pero dado que dicha carta ya ha cumplido con su propósito original de despertar su interés en el asunto, considero que sería mejor olvidarla en la medida de lo posible. Prefiero que se acerque a los presentes documentos con una mente completamente abierta.
Para mí, que he estado trabajando en ellos durante los últimos seis o siete meses, parecen apuntar claramente a una y única conclusión, mas supongo que es posible que tanto sir James Lubbock como yo estemos equivocados. Usted juzgará por sí mismo.
Solo le ruego encarecidamente que preste a este caso su más atenta consideración. Se dará cuenta de que para mí es de vital importancia que el asunto sea investigado a fondo.
Me temo que algunas de las cartas y declaraciones le resultarán muy difusas y llenas de irrelevancias. Creí que lo mejor era enviar los originales, completos y sin tocar, tal y como están.
Muchos de los detalles incidentales, aunque carecen de importancia en sí mismos, arrojan una luz útil sobre la situación y, en mi opinión, ayudarán a un extraño como usted a comprender exactamente lo que ocurrió en la casa de mi difunto padre.
He ordenado los papeles, lo más exactamente posible, en orden cronológico. Mi propia declaración (Número 49) explica detalladamente cómo llegaron los diversos documentos a mis manos.
A la espera de tener noticias suyas a su debido tiempo,
Quedo de usted, estimado señor,
Atentamente,
Paul Harrison