resultaría para ellos de esto o para el conjunto, que es el objeto especial de su providencia? Pero si no han determinado lo relativo a mí individualmente, sin duda lo han determinado al menos respecto al conjunto, y las cosas que suceden como consecuencia de esta disposición general debo aceptarlas con agrado y estar contento con ellas.
Pero si no se ocupan de nada —lo cual es impío creer, o si lo creemos, no sacrifiquemos ni oremos ni jureremos por ellos ni hagamos ninguna otra cosa de las que hacemos como si los dioses estuvieran presentes y convivieran con nosotros—, pero si en verdad los dioses no se ocupan de ninguna de las cosas que nos conciernen, yo puedo ocuparme de mí mismo, e indagar acerca de lo que es útil; y para cada hombre es útil aquello que es conforme a su propia constitución y naturaleza. Mas mi naturaleza es racional y social; y mi ciudad y mi patria, en cuanto soy Antonino, es Roma, mas en cuanto soy hombre, es el mundo. Las cosas, pues, que son útiles a estas ciudades son las únicas que me son útiles.