CodalSearch this book — or all of Codal…⌘K
nydus/Pride and PrejudicePublic
Page 152 of 484
Table of Contents

XX

cameló y la amenazó por turno. Procuró ganarse a Jane para su causa, pero Jane con toda la suavidad posible se negó a intervenir;⁠—y Elizabeth, unas veces con auténtica seriedad y otras con juguetona alegría, respondió a sus ataques. Con todo, aunque su modales variaban, su determinación jamás lo hacía.

Mr. Collins, entretanto, meditaba en la soledad sobre lo ocurrido. Tenía tan buen concepto de sí mismo que no lograba comprender por qué motivo su prima lo había rechazado; y aunque su orgullo salió dañado, no sufrió de ninguna otra manera. Su afecto por ella era totalmente imaginario; y la posibilidad de que ella mereciera los reproches de su madre evitó que sintiera arrepentimiento alguno.

Mientras la familia se encontraba en esta confusión, Charlotte Lucas fue a pasar el día con ellos. En el vestíbulo la recibió Lydia, quien, abalanzándose sobre ella, exclamó en un medio susurro:

«¡Qué alegría que hayas venido, porque hay una diversión por aquí...! ¿Qué crees que ha pasado esta mañana? El señor Collins le ha hecho una propuesta a Lizzy, y ella no lo quiere».

Charlotte apenas tuvo tiempo de responder, antes de que se les uniera Kitty, que venía a contar la misma noticia, y no bien hubieron entrado en el salón del desayuno, donde la señora Bennet estaba sola, cuando ella también comenzó con el tema, pidiendo compasión a la señorita Lucas y suplicándole que persuadiera a su amiga Lizzy de acceder a los deseos de toda su familia.

«Por favor, hágalo, querida señorita Lucas —añadió en un tono melancólico—, pues nadie está de mi parte, nadie se pone de mi lado, se me trata con crueldad, nadie se compadece de mis pobres nervios».

152