Cuando la “Historia de Florencia” estuvo terminada, Maquiavelo la llevó a Roma para presentársela a su meyenas, Giuliano de’ Medici, quien entretanto se había convertido en papa con el nombre de Clemente VII.
Resulta un tanto notable que, así como en 1513 Maquiavelo había escrito El Príncipe para la instrucción de los Médici después de que estos acababan de recuperar el poder en Florencia, en 1525 dedicó la “Historia de Florencia” al jefe de la familia cuando su ruina ya estaba cerca.
En ese año, la batalla de Pavía destruyó el dominio francés en Italia y dejó a Francisco I prisionero en manos de su gran rival, Carlos V. A esto le siguió el saqueo de Roma, al recibir cuya noticia el partido popular de Florencia se despojó del yugo de los Médici, quienes fueron una vez más desterrados.
Maquiavelo se encontraba ausente de Florencia en ese momento, pero se apresuró a regresar, con la esperanza de asegurar su antiguo cargo de secretario de los «Diez de la Libertad y la Paz». Desgraciadamente cayó enfermo poco después de llegar a Florencia, donde murió el 22 de junio de 1527.