En cuanto al defecto con respecto al placer, en realidad no hay personas a quienes se les pueda acusar de ello y, por supuesto, no hay realmente un nombre para tales caracteres, pero, como son concebibles, les daremos uno y los llamaremos insensibles.
III. Respecto a dar y recibir riquezas61
(a):
El término medio es la liberalidad, el exceso la prodigalidad, el defecto la mezquindad: aquí cada uno de los extremos implica en realidad un exceso y un defecto contrarios el uno al otro: quiero decir que el pródigo da demasiado y recibe muy poco, mientras que el mezquino recibe demasiado y da muy poco. (Hay que entender que ahora estamos dando meramente un esquema y un resumen, intencionalmente, y que en una parte posterior del tratado estableceremos las distinciones con mayor exactitud).
IV. Respecto a la riqueza (b):
Hay otras disposiciones además de las recién mencionadas: un término medio llamado Liberalidad grandiosa (Munificence), pues el hombre liberal en gran escala difiere del liberal común, ya que el primero trata necesariamente con grandes riquezas, y el segundo solo con riquezas pequeñas; el exceso llamado con los nombres de Mal gusto o Profusión vulgar, y el defecto, Mezquindades (estas también difieren de los extremos relacionados con la liberalidad, y la manera en que difieren se tratará también más adelante).
V. Respecto del honor y del deshonor (a):
El estado medio es la Grandeza de Alma, el exceso puede llamarse χαυνότης,62 y el defecto, Pequeñez de Alma.
VI. En lo que respecta al honor y al deshonor (b):